10 de julio de 2006
 

Coalicio Valenciana califica de despropósito la solicitud de que la antigua cárcel modelo se habilite como centro de acogida para todos los inmigrantes ilegales y considera una irresponsabilidad que el Ayuntamiento haya tramitado la exigencia

La formación liderada por Juan García Sentandreu considera que habilitar un espacio de tan importantes dimensiones para la acogida de inmigrantes ilegales en Valencia convertiría nuestra ciudad en un coladero de marginalidad y delincuencia.

Para Coalicio Valenciana, se hace indispensable un cambio urgente de la Ley de Extranjería que impida y endurezca la entrada de inmigrantes ilegales que diariamente acceden por las diferentes fronteras de nuestro país, tal y como nos está recomendando la Unión Europea.

Según indicó el líder valencianista, la Comunidad Valenciana y la ciudad de Valencia no pueden absorber más inmigrantes ilegales, y la creación de un “macro centro de ilegales” sólo nos conduciría a un demagógico y falso discurso, donde se retienen estas personas durante 40 días para después dejarlos sin recursos y sin papeles a su suerte por nuestras ciudades.

La política de puertas abiertas promovida por el gobierno de Zapatero sólo fomenta la delincuencia y el rechazo social de estas personas, que se ven abocados a la más absoluta indigencia.

Por su parte, y en relación a los proyectos del Ayuntamiento de Valencia sobre la antigua cárcel modelo, Coalicio Valenciana ha señalado que situar un centro de esas características en una zona tan importante de Valencia supondría acabar con la estabilidad y desarrollo de esos barrios, así como crear un peligroso gueto de difícil o imposible integración.

Juan García Sentandreu también quiso referirse a la polémica surgida a raíz de la intervención del concejal de Gandía que pertenece a Coalicio Valenciana-Gival, Joaquín Faus, afirmando que en el tema de la inmigración ilegal el PSOE y PP están empleando la demagogia y la mentira como arma política, ocultando las verdaderas cifras y la realidad diaria que los valencianos sufrimos en relación a la inmigración, los servicios sociales y la salud.

Como indicó Sentandreu, el aumento de número de inmigrantes procedentes de países menos desarrollados ha traído también la elevación de las tasas de enfermedades infecciosas como son la tuberculosis, hepatitis víricas, parasitosis intestinales, malaria, infecciones de transmisión sexual, Sida, filariasis, todas ellas enfermedades que inciden en mayor medida en los colectivos más desprotegidos, como son los niños y mayores, y que además, tratándose en algunos casos de enfermedades erradicadas o con poca práctica médica, resultan difíciles de diagnosticar y curar.

La inmigración ilegal y la salud pública de los valencianos es un grave problema que debemos tratar con seriedad y responsabilidad, y no desde la demagogia de algunos partidos, sindicatos o asociaciones de inmigrantes.