La formación liderada por Juan
García Sentandreu considera que habilitar un espacio
de tan importantes dimensiones para la acogida de inmigrantes
ilegales en Valencia convertiría nuestra ciudad en
un coladero de marginalidad y delincuencia.
Para Coalicio Valenciana, se hace indispensable un cambio
urgente de la Ley de Extranjería que impida y endurezca
la entrada de inmigrantes ilegales que diariamente acceden
por las diferentes fronteras de nuestro país, tal
y como nos está recomendando la Unión Europea.
Según indicó el líder valencianista,
la Comunidad Valenciana y la ciudad de Valencia no pueden
absorber más inmigrantes ilegales, y la creación
de un “macro centro de ilegales” sólo
nos conduciría a un demagógico y falso discurso,
donde se retienen estas personas durante 40 días
para después dejarlos sin recursos y sin papeles
a su suerte por nuestras ciudades.
La política de puertas abiertas promovida por el
gobierno de Zapatero sólo fomenta la delincuencia
y el rechazo social de estas personas, que se ven abocados
a la más absoluta indigencia.
Por su parte, y en relación a los proyectos del Ayuntamiento
de Valencia sobre la antigua cárcel modelo, Coalicio
Valenciana ha señalado que situar un centro de esas
características en una zona tan importante de Valencia
supondría acabar con la estabilidad y desarrollo
de esos barrios, así como crear un peligroso gueto
de difícil o imposible integración.
Juan García Sentandreu también quiso referirse
a la polémica surgida a raíz de la intervención
del concejal de Gandía que pertenece a Coalicio Valenciana-Gival,
Joaquín Faus, afirmando que en el tema de la inmigración
ilegal el PSOE y PP están empleando la demagogia
y la mentira como arma política, ocultando las verdaderas
cifras y la realidad diaria que los valencianos sufrimos
en relación a la inmigración, los servicios
sociales y la salud.
Como indicó Sentandreu, el aumento de número
de inmigrantes procedentes de países menos desarrollados
ha traído también la elevación de las
tasas de enfermedades infecciosas como son la tuberculosis,
hepatitis víricas, parasitosis intestinales, malaria,
infecciones de transmisión sexual, Sida, filariasis,
todas ellas enfermedades que inciden en mayor medida en
los colectivos más desprotegidos, como son los niños
y mayores, y que además, tratándose en algunos
casos de enfermedades erradicadas o con poca práctica
médica, resultan difíciles de diagnosticar
y curar.
La inmigración ilegal y la salud pública de
los valencianos es un grave problema que debemos tratar
con seriedad y responsabilidad, y no desde la demagogia
de algunos partidos, sindicatos o asociaciones de inmigrantes.