El presidente de Coalicio Valenciana,
Juan García Sentandreu, considera injusto que los
valencianos sigamos pagando los libros de texto en educación
obligatoria mientras que en otras autonomías como
Castilla-La Mancha, Andalucía, Aragón, Cataluña,
Cantabria, Galicia o La Rioja han implantado ya un sistema
de gratuidad de los libros de textos.
El líder valencianista recordó que esta es
una promesa electoral incumplida del gobierno de Zapatero,
puesto que en las pasadas elecciones generales se comprometió
a asumir los cerca de 500 millones de euros que supondría
la financiación de los libros de texto de cerca de
4,2 millones de alumnos de entre 6 a 16 años que
hay en España.
En cualquier caso, Coalicio Valenciana ha presentado en
las Cortes una iniciativa parlamentaria para exigir al gobierno
de Camps que asuma dicho coste, como han hecho otras autonomías
ante el incumplimiento del gobierno central, puesto que
esta medida libraría a las familias valencianas de
ese importante desembolso económico, cumpliría
con el mandato constitucional recogido en el artículo
27.4 y reforzaría el derecho a la educación
y la igualdad de oportunidades de todos los estudiantes.
A ese respecto, Juan García Sentandreu explico que
“la propuesta de gratuidad de los libros de texto
para la educación primaria y ESO de los colegios
públicos y concertados presentada por Coalicio Valenciana
es absolutamente viable y sólo necesita de un verdadero
compromiso del gobierno valenciano por la educación
de nuestros hijos”, además Sentandreu añadió
que esta medida vendría acompañada de otras
que mejorarían el sistema educativo valenciano y
eliminarían el catalán de nuestros colegios.
La quiebra del sistema educativo es una evidencia que en
la Comunidad Valenciana se acrecienta ante el elevado índice
de fracaso escolar y la imposición del catalán
en los colegios y universidades, por ello es necesario que
desde el gobierno valenciano se proyecten toda una serie
de acciones coordinadas con la Consellería de Educación
y las asociaciones de madres y padres de alumnos para mejorar
la calidad de la enseñanza, incrementar las inspecciones
en los centros educativos y erradicar el catalán
de los libros de texto en colegios e institutos.