El
Grupo Mixto de Coalicio Valenciana presentará una
Proposición no de Ley en las Cortes para exigir al
gobierno catalán y español la devolución
inmediata de los sellos, planos, mapas, manuscritos, volúmenes
especializados y archivos históricos pertenecientes
al Reino de Valencia, y que actualmente se encuentran retenidos
en el Archivo de la Corona de Aragón.
Sentandreu califica de “doble rasero” la actitud
adoptada por el gobierno socialista con respecto a los documentos
históricos que están diseminados por la geografía
española, y acusó al gobierno valenciano de
pasividad ante una reclamación histórica de
los valencianos.
Para el Presidente de la formación valencianista,
Camps carece de la firmeza y decisión política
para defender el patrimonio histórico-cultural de
la Comunidad Valenciana.
En este sentido, calificó de burla la decisión
del gobierno de Zapatero, por la que con nocturnidad y alevosía
se ha ejecutado un “expolio cultural” aplaudido
por el tripartito catalán y Carod-Rovira, mientras
que documentos que históricamente fueron robados
y secuestrados posteriormente por el gobierno catalán
desde 1852, todavía no han sido devueltos a los Archivos
del Reino de Valencia de donde pertenecen.
Coalicio Valenciana afirmó que no existen argumentos
científicos ni legales que avalen dicha decisión,
recordando que el Archivo de la Corona de Aragón
es de titularidad estatal y se gestiona directamente por
el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, ese
mismo Ministerio que ha visto con buenos ojos la devolución
de parte de los archivos de la guerra civil a Cataluña.
Para el Presidente de Coalicio Valenciana esta tropelía
política sólo puede entenderse desde el chantaje
a que nos tiene acostumbrados Esquerra Republicana de Cataluña
y Carod-Rovira, y la carencia absoluta de un criterio científico
en el archivo y recopilación de documentos históricos
en España, que son mercadeados por el gobierno socialista
sin argumentos.
Para el líder valencianista, el pueblo valenciano
viene reclamado desde hace casi cinco siglos la devolución
de un patrimonio y legado que nos es propio, exigencia que
viene refrendada por infinidad de órdenes reales.