20 de enero de 2006

Coalicio Valenciana acusa a Camps de haber cometido un gravísimo error estratégico y permitir la reforma de un Estatuto en la que el valenciano perderá su entidad idiomática

Coalicio Valenciana, que desde que se inició el período de reforma del Estatuto valenciano ya manifestó su oposición a su tramitación innecesaria y en un momento totalmente inapropiado en el que la gobernabilidad y última palabra sobre el mismo la iba a tener el PSOE y ERC, acusó de gravísima irresponsabilidad política y un enciclopédico error estratégico del Partido Popular de la Comunidad Valenciana el haber propiciado un Estatuto que ahora se vuelve contra los valencianos y contra nuestra identidad.

Según Juan García Sentandreu, Pla ha demostrado no ser tan tonto como parece y le ha metido un gol a Camps por la escuadra, aceptando firmar un Estatuto de mínimos en Valencia, sin apenas exigencias socialistas, que ahora se ha revelado como una auténtica trampa para permitir que con su trámite, y en sede del Congreso de los Diputados donde los socialistas y el tripartito tienen mayoría, Zapatero, Pla y Carod-Rovira ahora hagan de nuestro Estatuto lo que les venga en gana.
A Camps le han tomado el pelo y ahora la identidad valenciana está en peligro por su visoñez e irresponsabilidad.

Coalicio Valenciana exige a Francisco Camps que recupere el Estatuto valenciano de manera inmediata e impida que se vote en Madrid en los términos que ha anunciado Pla, especialmente en cuanto a privar a la lengua valenciana de su entidad idiomática, algo de lo que también es responsable directo la Academia Valenciana de la Lengua creada desde la mayoría absoluta del PP y que en su Dictamen del pasado 9 de febrero negaba la sustantividad idiomática a la lengua valenciana.

Juan García Sentandreu, por otro lado, valoró positivamente la rebaja del listón electoral del 5 al 3 por ciento, pero entiende que si la traída al Estatuto de esta rebaja supone la pérdida de nuestra identidad cultural habrá que sacrificar la primera a la segunda. Camps ha de abortar como sea la reforma que él mismo propició y que ahora se vuelve contra los valencianos, porque sino la historia le pasará una factura política que nunca podrá pagar.