25 de octubre de 2006
 

Sentandreu: "La inmigración ilegal está unida inexorablemente a la delincuencia, una criminalidad que va desde el pequeño hurto hasta las bandas organizadas del Este de Europa"

Tras las informaciones aparecidas en diferentes medios de comunicación en los que se señala a la Comunidad Valenciana como la región española en la que más se ha crecido la delincuencia, la formación valencianista ha asegurado que este problema se debe al descontrol que existe en materia de inmigración ilegal, y especialmente sobre las bandas organizadas del Este de Europa o de Sudamérica.
 
Coalicio Valenciana denuncia que durante los últimos meses el gobierno socialista de Zapatero ha tenido un gran interés en señalar a los ilegales que llegaban en cayuco a las costas españolas, una inmigración que podríamos llamar solidaria, mientras que se descuidaban otras fronteras donde realmente llega un mayor contingente de personas irregulares.
 
El líder valencianista calificó de alarmantes los informes más solventes de la policía en los que se señala que de los 18.000 inmigrantes ilegales llegados en cayucos a Canarias en estos meses representan sólo el 4,5 por ciento de las 600.000 personas que han entrado y permanecen de forma irregular en nuestro país desde el pasado año 2001.
 
Sentandreu señaló que el descontrol del gobierno central y las avalanchas de ilegales que han inundado las costas Canarias, ha producido que se hayan volcado en los últimos meses todos los efectivos policiales en Canarias, mientras se descuidaba la verdadera frontera donde la inmigración llega de forma masiva y sin ningún control, como es el caso de los aeropuertos de Barajas, del Prat o en la estación de tren de Barcelona en la que los inmigrantes llegan en el llamado "tren patera" provenientes todos ellos de Sudamérica, del Este de Europa y de oriente.
 
Coalicio Valenciana añadió que España tiene un grave problema derivado de una desafortunada política en materia de inmigración que ha cosechado el rechazo unánime de la Unión Europea y nuestros socios comunitarios, centrada en el "papeles para todos" y los procesos extraordinarios de regularización de Zapatero.
 
Es necesario, como reclamó Coalicio Valenciana, apostar por una política de inmigración positiva que vaya unida a la capacidad real de absorción laboral y profesional que pueda tener España, y por otro lado, a una inmigración que no ponga en peligro nuestra cultura y civilización, donde ciertos colectivos de inmigrantes convierten nuestras ciudades en auténticos guetos de marginalidad que rivalizan con la cultura y religión de la tierra de acogida. Todo lo demás, indicó Sentandreu, sería jugar al discurso de la demagogia y abandonar nuestro país a las mafias organizadas y la delincuencia profesional.