27 de julio de 2006
 

Sentandreu aplaude la posición de la RACV contra la AVL y se suma a cualquier movilización que desde esta centenaria institución se promueva

Coalicio Valenciana afirma que la Real Academia de Cultura Valenciana y su decano, D. Juan Lladró, han dado un paso decisivo contra la catalanista Academia Valenciana de la Lengua, adoptando una postura de abierta oposición contra los dictámenes de esa institución, algo que será profundamente valorada por la sociedad valenciana.

Para el líder valencianista, este es un momento crucial para el valencianismo y la pervivencia de nuestras señas de identidad y la lengua valenciana.

Sentandreu señaló que el PP de Camps tiene la intención de acelerar los debates que pueden erosionar su imagen de cara a las próximas elecciones autonómicas de 2007, y por este motivo, están dispuestos a ceder al catalanismo y a la AVL todas las parcelas que sean necesarias con el único fin de desactivar el conflicto lingüístico.

Juan García Sentandreu aseguró que la Real Academia de Cultura Valenciana tendrá todo el apoyo social que necesite si al final se decide a convocar una gran manifestación en defensa de la lengua valenciana y contra la catalanista AVL, confirmando que el pueblo valenciano está dispuesto a dar un paso decisivo en este sentido.

El Dictamen de 9 de febrero de 2005, la reciente aprobación del diccionario ortográfico y todos los acuerdos adoptados por la Academia Valenciana de la Lengua son una prueba palpable de la incuestionable catalanización de esta institución, que fue creada y ahora se le ha concedido rango de entidad estatutaria bajo el gobierno de Camps y la mayoría absoluta del PP en las Cortes Valencianas.

Sentandreu recordó que el catalanismo ha conseguido más en estos últimos años con un gobierno popular que durante todo el mandato socialistas, y puso de ejemplo la creación de la catalanista AVL; las manifestaciones catalanistas en Valencia y otras localidades; la rehabilitación ilegal del edificio El Siglo para promocionar los países catalanes y ACPV en la ciudad de Valencia; o el caso de las delegaciones del Institut d´Estudis Catalans en dependencias cedidas por organismos públicos de Alicante o Castellón. “Existe un importante pesebre de catalanistas que viven de las subvenciones del gobierno catalán, y lamentablemente Camps es incapaz de frenarlo”.