Coalicio Valenciana afirma que la Real
Academia de Cultura Valenciana y su decano, D. Juan Lladró,
han dado un paso decisivo contra la catalanista Academia
Valenciana de la Lengua, adoptando una postura de abierta
oposición contra los dictámenes de esa institución,
algo que será profundamente valorada por la sociedad
valenciana.
Para el líder valencianista, este es un momento crucial
para el valencianismo y la pervivencia de nuestras señas
de identidad y la lengua valenciana.
Sentandreu señaló que el PP de Camps tiene
la intención de acelerar los debates que pueden erosionar
su imagen de cara a las próximas elecciones autonómicas
de 2007, y por este motivo, están dispuestos a ceder
al catalanismo y a la AVL todas las parcelas que sean necesarias
con el único fin de desactivar el conflicto lingüístico.
Juan García Sentandreu aseguró que la Real
Academia de Cultura Valenciana tendrá todo el apoyo
social que necesite si al final se decide a convocar una
gran manifestación en defensa de la lengua valenciana
y contra la catalanista AVL, confirmando que el pueblo valenciano
está dispuesto a dar un paso decisivo en este sentido.
El Dictamen de 9 de febrero de 2005, la reciente aprobación
del diccionario ortográfico y todos los acuerdos
adoptados por la Academia Valenciana de la Lengua son una
prueba palpable de la incuestionable catalanización
de esta institución, que fue creada y ahora se le
ha concedido rango de entidad estatutaria bajo el gobierno
de Camps y la mayoría absoluta del PP en las Cortes
Valencianas.
Sentandreu recordó que el catalanismo ha conseguido
más en estos últimos años con un gobierno
popular que durante todo el mandato socialistas, y puso
de ejemplo la creación de la catalanista AVL; las
manifestaciones catalanistas en Valencia y otras localidades;
la rehabilitación ilegal del edificio El Siglo para
promocionar los países catalanes y ACPV en la ciudad
de Valencia; o el caso de las delegaciones del Institut
d´Estudis Catalans en dependencias cedidas por organismos
públicos de Alicante o Castellón. “Existe
un importante pesebre de catalanistas que viven de las subvenciones
del gobierno catalán, y lamentablemente Camps es
incapaz de frenarlo”.