El salón de actos del histórico
Grup d’Acció Valencianista acogió el
congreso extraordinario convocado por Coalicio Valenciana
con una doble finalidad, en primer lugar, Juan García
Sentandreu decidió someterse de manera voluntaria
a una moción de confianza entre los afiliados y militantes
de la formación para obtener el refrendo que lo ratifique
al frente de la presidencia de Coalicio Valenciana tras
los pasados resultados electorales y en segundo lugar, iniciar
una etapa de participación activa de la militancia
con la aportación de ideas y estrategias con vistas
a la nueva singladura de la formación.
Tras la presentación del acto realizado por Manuel
Latorre, presidente del GAV y vicepresidente de la formación,
José Manuel Vidagany, secretario general de Coalicio
Valenciana, tomó la palabra para analizar los resultados
electorales de los pasados comicios autonómicos y
locales y transmitir a la militancia la situación
real del valencianismo político. Vidagany quiso destacar
que Coalicio Valenciana se había configurado como
la cuarta fuerza política de la Comunidad Valenciana,
superando en número de votos a Unión Valenciana
o al PSD.
También quiso Vidagany informar a la militancia que
ahora se inicia una fase de participación, en la
que todos los afiliados podrán exponer ante la Secretaría
de Estrategia e Ideología sus propuestas o críticas
para que sean debatidas ante el Consell Foral. Vidagany
manifestó que los criterios de las bases de Coalicio
Valenciana serán muy importantes, “éstos
determinarán el rumbo del partido en esta nueva singladura
que ahora se inicia hasta la cita de 2011”.
Por su parte, Juan García Sentandreu, antes de someterse
a la moción de confianza, quiso analizar brevemente
la situación del valencianismo tras el 27 de marzo.
Para Sentandreu la mayoría absoluta del PP deja al
valencianismo político en una situación verdaderamente
complicada y con los peores resultados de su historia, los
resultados de los comicios han evidenciado que el valencianismo
sociológico ha incrementado su voto al PP y que Unio
Valenciana, pese a sus 25 años de historia, se ha
quedado en un paupérrimo resultado bajando de 70
mil a 13 mil votos directos.
Para Sentandreu, cuatro son los principales detonantes de
la pérdida del voto valencianista y su concentración
en el Partido Popular: el miedo al tripartito, el voto en
clave nacional o, lo que es lo mismo, el castigo a Zapatero,
la concentración mediática al servicio del
PP y la división del valencianismo.
Tras la exposición de estos puntos, Sentandreu recibió
el respaldo unánime de los cientos de militantes
que llenaban el salón de actos, una moción
de confianza agradecida por Sentandreu.
“Si no estuviera seguro de la viabilidad de nuestro
proyecto de ninguna manera hubiera hecho la fuerte apuesta
personal que he realizado y que pienso seguir realizando
en la medida de mis fuerzas”, con estas palabras,
Sentandreu quiso dejar constancia de la vitalidad de su
proyecto y su apuesta de futuro.
“Coalición Valenciana es el partido del presente
y del futuro para el valencianismo. Y no sólo para
el valencianismo que concentrará su voto en él
en subsiguientes comicios autonómicos y locales,
sino también para todos aquellos votantes del PP
que se han dado cuenta del fraude que ha supuesto el voto
del miedo al tripartito y de aquellos que descubran que
tras sus apariencias valencianistas sólo hay un partido
que hace catalanismo, abandona a su suerte los sectores
económicos estratégicos de nuestra Comunidad
y que no le importa compaginar corrupción con endeudamiento”.
Sentandreu quiso recordar que la irrupción del valencianismo
en las instituciones no es cosa de una convocatoria electoral
o dos días. Es cuestión de trabajo, de sacrifico,
de perseverancia y, por encima de todo, de una fe en la
verdad, fortalecida por nuestra convicción de que
estamos haciendo lo que tenemos que hacer, la defensa de
las señas de identidad de nuestro Reino, un objetivo
de defensa prioritario y fundamental mientras Juan García
Sentandreu sea el presidente de Coalicio Valenciana.
Sentandreu terminó el acto prometiendo sacrificio,
entrega, dignidad e integridad política, como premisas
irrenunciables