Sentandreu ha calificado de sensata y
acorde con la delicada situación jurídica
que atraviese actualmente el Reglamento de pensiones de
los diputados, la suspensión en el pago de los finiquitos
acordada por la presidenta de las Cortes Valencianas.
Como recordaremos, Coalicio Valenciana interpuso recurso
contencioso-administrativo ante el TSJ contra el citado
Reglamento, por considerarlo contrario a derecho y que establecía
una grave discriminación de los diputados con respecto
al resto de los valencianos, ya que éste da derecho
a los ex diputados, cuando se jubilen, a una pensión
de las Corts que complemente su paga, de forma que se les
garantice el 80% de la pensión máxima con
entre 7 y 9 años de mandato; el 90%, entre 9-11 años;
y el 100%, más de 11. El resto de trabajadores necesita
15 años para tener pensión, y para lograr
la máxima, 35 años de cotización.
Además, y que es lo que ha sido suspendido con buen
criterio por la presidenta de las Cortes, a los diputados
que han finalizado su mandato en la pasada legislatura el
Reglamento establecía una indemnización a
modo de “finiquito”, algo que entra en grave
contradicción con los derechos laborales del resto
de los españoles y que no tiene refrendo legislativo
alguno.
Sentandreu lamentó que el TSJ desdijera la medida
cautelar acordada de suspensión en la aplicación
del Reglamento impugnado, y que haya tenido que ser la propia
parte recurrida la que tomara esta decisión, quizás
movida por la más que probable Sentencia favorable
que tendrá Coalicio Valenciana en este asunto y que
obligará a la retirada del Reglamento.
El líder valencianista aseguró que confía
en ganar este recurso en primera instancia ante el TSJ de
la Comunidad Valenciana, pero que en cualquier caso, agotará
todas las instancias nacionales e incluso comunitarias para
revocar un Reglamento que fija una casta de políticos
al margen de las leyes que regulan laboral y socialmente
al resto de los ciudadanos, y por ello, anticipó
que a diferencia de los 2 o 3 años anunciados por
la presidenta de las Cortes para que se resuelva este recurso,
Sentandreu indicó que está dispuesto a pleitear
si es necesario 10 años para revocar una situación
discriminatoria e ilegal.
Por último, quiso indicar que espera con impaciencia
que el TSJ le dé traslado de los informes y el expediente
administrativo que debe remitir las Cortes valencianas al
respecto del Reglamento y su tramitación, y que a
buen seguro son los que también han influido en la
decisión de la presidenta.