El presidente de Coalicio Valenciana indicó que en
cualquier país democrático del mundo, la campaña
promovida por ACPV para sufragar la multa por los repetidores
ilegales de la TV3, habría tenido un contundente
rechazo por la sociedad civil. Pero lo más lamentable,
apostilló, es que en la Comunidad Valenciana existan
entidades que incluso pretendan apoyarlo económicamente.
Para Coalicio Valenciana el sindicato STEPV, el Micalet
y el Bloc estarían incurriendo en una grave falta
legal y moral por su colaboracionismo con ACPV y las actividades
ilícitas que esta entidad ha realizado en los últimos
años, con las emisiones ilegales de la TV3 en la
Comunidad Valenciana.
Sentandreu indicó que enarbolar la libertad de expresión
para defender los repetidores ilegales de la TV3, es un
contrasentido y un absurdo jurídico, por cuanto la
acción que se pretende defender entra en contradicción
con una norma superior, como es el Estatuto de Autonomía.
La formación valencianista también quiso denunciar
que estas entidades, y para salvaguardar la confidencialidad
de las personas que colaboran en la campaña y evitar
una posible responsabilidad administrativa o penal de los
mismos, ocultará bajo la denominación de “derrama
especial”, lo que supone en la práctica un
apoyo a la actuación ilícita de ACPV y a la
maraña económico/financiera creada por Eliseu
Climent.
Para finalizar, desde Coalicio Valenciana se lamentó
que el Consell haya llegado a un acuerdo con el Ministerio
de Fomento y la Generalitat de Cataluña para autorizar
las emisiones de la TV3 en la Comunidad Valenciana, y con
ello, dar un paso más en la oficialización
del catalán y en la normalización de las actividades
ilícitas de ACPV.
Es lamentable y bochornoso -dijo Sentandreu- escuchar el
discurso de la mentira que utiliza el PP de Camps, acusando
a la vicepresidenta del gobierno de hacer catalanismo, cuando
la gran responsable de lo que está sucediendo en
la Comunidad Valenciana es la catalanista Academia Valenciana
de la Lengua, creada por el PP y PSOE, o las cesiones continuadas
del Consell al catalanismo, como ha ocurrido con la TV3.