Tras el comunicado hecho público
el pasado fin de semana por Intersindical Valenciana en
el que se posicionaba nuevamente a favor de la reivindicación
de Acció Cultural del País Valencià
en su contencioso de legalización de la TV3, la formación
valencianista liderada por Juan García Sentandreu
ha señalado que ante la grave crisis económica
que sufre España y los miles de puestos que diariamente
se están destruyendo, lo que sería de agradecer
es que todos los sindicatos se pusieran a trabajar en ese
terreno, dejándose de hacer demagogia, catalanismo
y debates estériles.
Desde Coalicio Valenciana se acusó a Intersindical
Valenciana de ser un instrumento de la izquierda catalanista
más rancia, que lejos de defender a los trabajadores
y hacer propuestas para mejorar su situación profesional,
se dedican a hacer campañas pro-catalanistas, a defender
la unidad lingüística y los países catalanes.
El presidente de Coalicio Valenciana indicó que resultaba
sorprendente y vergonzosa que inmersos en una profunda y
compleja crisis económica, con las carreteras cortas
por una huelga del transporte y con el sector pesquero amarrado
en sus puertos, Intersindical Valenciana se dedique a sacar
comunicados sobre cuestiones política que nada tienen
que ver con su actividad representativa y que demuestran
que el paro, la inflación, el transporte, la vivienda
o el aumento de los tipos de interés ocupan un segundo
plano en la agenda de este sindicato.
En ese mismo sentido, Sentandreu acusó a todos los
sindicatos que tener una actitud absolutamente pasiva y
complaciente con la política desplegada por el gobierno
Zapatero, señalando que las subvenciones millonarias
que reciben las grandes estructuras sindicales a través
de ayudas directas y de la formación los han convertido
en unas máquinas burocratizadas y con unos resortes
sociales corroídos, incapaces de reivindicar los
derechos colectivos de los trabajadores.
Para el líder valencianista Intersindical Valenciana
o Escola Valenciana son un ejemplo de que un corpúsculo
de catalanista se ha introducido en el tejido asociativo
valenciano creando entidades fantasma con el único
objetivo de camuflar su verdadera actividad, que no es otro
que hacer catalanismo.