Coalicio Valenciana ha tachado el informe
del Consell Valencià de Cultura de carente de contenido
científico, contrario a lo ordenado en la Sentencia
del Tribunal Supremo y constitutivo de un presunto delito
de prevariación o desobediencia debida a un fallo
judicial, ya que como señaló el presidente
de la formación valencianista, no se puede cuestionar
la legitimidad de una Sentencia del Alto Tribunal español
y, para solventar ese contrasentido legal, añadir
la retórica coletilla de que “acatamos la sentencia”.
Para Sentandreu el Consell Valencià de Cultura se
ha convertido en el vocero del gobierno valenciano, cuyos
consellers sólo se ganan sus millonarios sueldos
cuando hay que hacer el trabajo sucio de Camps, tal y como
ha ocurrido en este momento o con la creación de
la catalanista Academia Valenciana de la Lengua.
El líder valencianista aseguró que la Sentencia
del Tribunal Supremo es clara en sus apreciaciones y no
deja lugar a la negociación, afirmando que “la
reversión del Teatro Romano debe hacerse en el plazo
marcado por la Sentencia y con las exigencias que ahora
está estableciendo el TSJ, órgano competente
en la ejecución del fallo judicial”.
Sentandreu afirmó que los argumentos esgrimidos en
el informe del CVC son absurdos, y si realmente el órgano
dirigido por Grisolía considera que la Consellería
de Cultura no invierte lo suficiente para conservar el patrimonio
histórico valenciano, lo que deben hacer es elevar
su protesta y orquestar los mecanismos legales para exigir
al gobierno de Camps ese dinero.
Desde Coalicio Valenciana se calificó la reunión
de ayer del Consell Valencià de Cultura como una
cacicada más del Sr. Grisolía, que se ha convertido
en la marioneta de un gobierno valenciano que pretende incumplir
la Sentencia del Teatro Romano.a orientar toda la estructura
del partido de cara a las próximas elecciones de
2011.