El presidente de Coalicio Valenciana,
que hasta este momento se había mantenido en silencio
y expectante ante la crisis del PP, ha querido salir a la
palestra para denunciar lo que en palabras de este dirigente
es una laxitud en la posición de Rajoy frente a los
nacionalismos exacerbados, tras la decisión adoptada
por María San Gil.
El líder valencianista ha asegurado que es normal
que tras unos comicios electorales donde no se han obtenido
los resultados esperados, como es el caso del PP de Rajoy,
se produzcan una serie de ajuste políticos en la
estructura del partido, pero lo que no se puede hacer, es
renunciar a ciertos principios con los que el PP ha capitalizado
las pasadas elecciones generales, ya que según Sentandreu,
esto supondría un fraude al electorado y una burla
a los miles de ciudadanos que de buena fe confiaron en ese
proyecto.
Para Sentandreu la nueva línea del PP se siente acomplejada
y buscando desesperadamente el centro ideológico,
confundiendo ese nuevo equipo de Soraya Sáenz o Pons
la firmeza en ciertos temas, con un pánico insoportable
a que se les pudiera encasillar con unas políticas
de derechas.
Por su parte, Sentandreu señaló que los problemas
internos del PP no pueden marcar la agenda de la Generalitat
Valenciana, como lo está haciendo, ya que la gravísima
crisis económica que sufre España en general,
y en concreto el sector de la construcción, el problema
del agua y la discriminación que ello supone, la
seguridad ciudadana o la financiación autonómico
y local, son cuestiones todas ellas que requieren de un
gobierno valenciano centrado en la defensa de los intereses
de los ciudadanos de la Comunidad Valenciana, y no mirando
de reojo a Madrid y las posibilidades de asaltar ciertos
cargos dentro de la dirección popular.
Desde Coalicio Valenciana se acusó a Camps de haberse
enrolado en esa política de centro y de la laxitud,
dejando que Zapatero nos tome el pelo con el tema del agua,
sin haber reaccionado con la contundencia que se exigía.