El presidente de Coalicio Valenciana ha
señalado que la peligrosa maraña asociativa
creada por Eliseu Climent y las cientos de asociaciones
satélites organizados entorno a la catalanista ACPV
reciben cientos de miles de euros anualmente tanto de la
Generalitat Valenciana como de la Catalana, habiéndose
convertido Eliseu Climent en un verdadero buitre adinerado
de la subvención al catalanismo.
Además de las donaciones que recibe del FC Barcelona
anualmente y otros colectivos o sindicatos, como la que
le entregó Laporta el pasado jueves de 330.000 euros,
el magnate del catalanismo firmó un convenio el 22
de octubre de 2003 con la Generalitat catalana de Jordí
Pujol por el que anualmente se embolsa más de 560.000
euros. Pero lo más lamentable es que la Generalitat
Valenciana le sigue los pasos en la promoción del
catalanismo, entregándole importantísimas
subvenciones a su entramado asociativo para que continúen
imponiendo el catalán en los colegios, institutos
y organismos públicos.
Sentandreu instó a la inspección de Hacienda
a que investigue el verdadero destino de esas cuantiosas
subvenciones, y si realmente se acoplan a la legalidad vigente,
o por el contrario, estamos enriqueciendo fraudulentamente
a un personaje siniestro de la vida pública valenciana
como es Eliseu Climent.
Desde la formación valencianista se exigió
a la administración valenciana a que actúe
y depure las responsabilidades oportunas dentro de la Consellería
de Cultura, y explique a la opinión pública
porqué se promocionan entidades contraestatutarias
y que defiende el catalán, mientras que a organizaciones
valencianistas como el Grup d´Accio Valencianista
o la Real Academia de Cultura Valenciana se las tiene privadas
de cualquier subvención o ayuda oficial.
Sentandreu señaló que la Consellería
de Cultura de la Generalitat Valenciana parece que está
más dirigida por el gobierno catalán que por
Francisco Camps, el cual, consciente o inconscientemente
está financiado a la extrema izquierda radical catalanista
en la Comunidad Valenciana, algo que nos da que pensar que
o bien es un colaboracionista de Eliseu Climent, o por el
contrario, le viene grande el traje de presidente.