Desde Coalicio Valenciana se tachó
la inversión que destinará en exclusiva el
gobierno central a Cataluña de vergonzosa y atentatoria
contra la dignidad del resto de ciudadanos, quienes en un
momento de crisis asisten atónitos a una nueva discriminación
y robo de más de 4800 millones de euros a favor de
una autonomía.
Sentandreu indicó que los 4.806 millones de euros
destinados en exclusiva a las inversiones de Cataluña
es el peaje que debe pagar Zapatero por la estabilidad de
su gobierno, encontrándonos ante una más de
las inconstitucionalidades del Estatuto de Cataluña,
el cual no sólo supone un atentado contra la propia
configuración del Estado de Derecho, sino también
quiebra principios básicos sociales y económicos
de cualquier régimen democrático, entre los
que cabe destacar la solidaridad interregional y la igualdad
de todos los españoles.
El líder valencianista aseguró que el gobierno
de Zapatero, siendo uno de los máximos responsables
en la escalada tan importante que ha tenido la crisis en
nuestro país, en lugar de intentar fijar planes que
choque contra la misma, se dedica a regalar el dinero de
todos los españoles para conseguir afianzar su cartera
de votantes.
Sentandreu quiso recordar que hoy, 25 de febrero, la Sala
Tercera del Tribunal Supremo tiene que dictar Sentencia
sobre el Recurso de Casación 1846/06 presentado por
Coalicio Valenciana contra el Estatuto catalán, advirtiendo
que de resolver favorablemente este recurso se produciría
la nulidad de todo lo actuado y se retrotraerían
todos los acuerdos adoptados por la Mesa y el Parlamento
de Cataluña, siendo el Estatuto de Cataluña
ineficaz in radice.
En cualquier caso, Coalicio Valenciana confirmó que
de obtener un resultado adverso en el Tribunal Supremo,
seguiría defendiendo la inconstitucionalidad del
Estatuto en cualquier instancia nacional o europea.
Por último, el presidente de Coalicio Valenciana
ha calificado la visita organizada por el Bloc al presidente
de CiU, Artur Mas, como una prueba irrefutable del servilismo
catalanista que tiene el Bloc, convirtiéndose en
una mera sucursal de CiU en la Comunidad Valenciana, la
cual nunca ha representado a los valencianos y se dedica
a babosear las ayudas económicas que le llegan desde
Cataluña, tal y como hace igualmente Eliseu Climent
(ACPV) y su entramado financiero.