Tras años de espera, y varios meses, más de un año de retraso, los valencianos pudieron transitar en sus salidas en coche de la población hacia las playas y municipios de norte de la ciudad, por una infraestructura imprescindible para el tráfico dicha zona del área metropolitana.

La deficiente planificación llevó a enormes atascos, no vistos, desde la apertura del By-pass y la consiguiente merma de tráfico en por el famoso semáforo de Europa. Posteriormente, una trifulca entre las distintas administraciones, tanto en la entrega de las zonas verdes como de la infraestructura en si, causó enorme confusión entre los observadores de la vida política. A fecha de hoy, no sabemos a ciencia cierta a quien le corresponde ‘el muerto’, si al Ministro Blanco o a la dicharachera alcaldesa Rita, que ameniza con sus bromas todos los saraos como hemos podido observar en un video casero en el que tiraba petardos a la oposición.

Como a los valencianos nos gustan las grandes obras, don José colocó sobre el túnel un gran Miramar, que recordando a las antiguas construcciones de muchas casas de la ciudad, huerta, y poblados marítimos, pretendía rendir honores a la Valencia histórica. Enormes paneles de azulejos decorados con temas valencianos y un complejo de fuentes completaban la obra.

Pues bien, a fecha de hoy, desde Coalición Valenciana tenemos que denunciar la penosa situación en la que se encuentra todo el conjunto. Parece que los políticos olvidan que las grandes obras además de realizarlas es imprescindible mantenerlas. Y sobre todo no jugar con el pan de los valencianos discutiendo si es responsabilidad de uno u otro, para sacar 4 votos.

El equipo de Coalición Valenciana de Benimaclet ha visitado la obra y la impresión no puede ser más demoledora. Turistas quejándose por la suciedad de las barandillas, que parecían recubiertas de hollín, fuentes semi vacías y llenas de plásticos y desperdicios pero además, tras casi diez minutos de paseo, gran parte del mismo bajo un sol de castigo, al llegar a la puerta del miramar nos encontramos con un horario restringido de visitas, del que no se ha avisado en ningún momento. Y por último, el colmo de la dejadez, y la incompetencia lo encontramos cuando tras la vuelta de algunos turistas en su segundo viaje, se encuentran con el único ascensor averiado.

Por tanto, Coalición Valenciana entiende que deben de asumir responsabilidades los organismos implicados por la deficiente imagen que se ofrece al turismo de la ciudad, así como por la incompetencia o negligencia para entregar y recibir una obra fundamental para la ciudad de Valencia.

Finalmente aprovechamos para pedir la dimisión del señor Francisco Camps, y exigirle que deje de utilizar una institución que representa a todos los valencianos para parapetarse ante sus posibles responsabilidades judiciales. Sin entrar a valorar su culpabilidad ante las imputaciones, entendemos que debe preservar el buen nombre de la institución y dimitir para defenderse sin salpicar a la institución.