10 de juny de 2012

La Convenció Valencianista de Lola García Broch en manos del independentismo

Es bueno que cada nueva tendencia política que se autoproclama heredera del discurso valencianista se quite la máscara, porque así todos tendremos claro en qué campo y con qué reglas estamos jugando (permítase el símil futbolero por la época en que estamos). Sin atacar la libertad que tiene cada uno para emprender el proyecto político que desee, los medios de comunicación y los foros sociales están para cuestionar y analizar estos movimientos, que en el caso de la Convenió Valencianista 2012 evidentemente no son compartidos por la inmensa mayoría del pueblo valenciano, que se siente profundamente valenciano y español, y que vota mayoritariamente a un partido centralista. La llamada “apuesta por el valencianismo” que apareció publicada el domingo en el diario Levante EMV es una soflama por el independentismo, aunque se le haya querido endulzar con algunas frases recurrentes que pueden gustar a la platea. En este momento, y dicho con el mayor rigor comparativo que se puede, lo único que les diferencia del discurso del Bloc es la normativa que emplean para expresarse, que quizás con los afines a la tercera vía que están dentro del proyecto, seguro que intentará limar esas asperezas para conformar un frente independentista en Valencia. Las imposiciones lingüísticas, el odio a todo lo que suene español, responsabilizar de todos nuestros males a ese supuesto “Estado opresor” y discriminar en función de identidades nacionales sería suscrito en este mismo momento por Morera o Mónica Oltra.

El uso fácil y banal de los problemas económicos y sociales que padecen los ciudadanos en estos momentos, sin ofrecer solución alguna, mientras que se centran en la soflama nacionalista, reivindicativa y anti-española, parece que para estos amigos de la confrontación y los "hechos diferenciales" es lo único que les reconforta y sobre lo que tienen capacidad de enredar.

Qué difícil les será mantener la división y los discursos tribales en una época donde la unión se representa como la lógica salida a los problemas acuciantes del país y de la UE, ¿qué sería de Cataluña, País Vasco y Valencia sin España? y ¿qué sería de España sin la Unión Europea?.