elPalleter

subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link
subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link
subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link
subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link
subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link
subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link
subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link
subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link

El dictamen del CVC, resultó una carga de profundidad contra la lengua valenciana

Capítulo 11

El dictamen de la Academia Valenciana de la Lengua era una carga de profundidad que reventaba todo, producía una vía de agua importante en el buque. La metralla de la bomba era el párrafo que decía que el valenciano pertenecía al mismo sistema lingüístico de los territorios de la antigua Corona de Aragón. Mismo sistema lingüístico, en filología, es mismo idioma. Vayan a Zaragoza, la capital de la antigua Corona de Aragón, y verán qué lengua se habla. Los políticos (PSOE, PP y UV) callaron de forma vergonzosamente cómplice a dicho dictamen y se allanaron a cumplirlo (Héctor Villalba, de UV, lo aplaudió con el mismo fervor que se opuso a la manifestación del medio millón de personas) o mostraron una vergonzosa ignorancia al no saber que “mismo sistema lingüístico” significa “mismo idioma”.

.

La ley de creación de la AVL es copia del dictamen del Consell Valencià de Cultura

El dictamen surgido del Consell Valencià de Cultura era “lógico”. El CVC estaba integrado por 18 miembros catalanistas y tres valencianistas. El Gobierno autonómico estaba en manos del PP, la proporcionalidad en Cortes era mayoritaria para el PP, sin embargo se aplicó dicha proporcionalidad en el CVC, muy al contrario de lo que ocurría en entidades e instituciones de poder económico, como las Cajas, donde el PP sí tuvo mucho cuidado e interés de imponer su mayoría.

El domingo 18 de julio de 1998, en el diario Levante aparecía una larga y detallada información, dos páginas, bajo el titular “Los sastres del dictamen”, en que aparecían las fotos de Jordi Pujol y Eduardo Zaplana juntos, en una, y en la otra Sanchis Guarner (hijo) y Joaquín Calomarde, este último de la sección ‘progres’ de alquiler del PP, éstos dos abrazándose efusivamente y riéndose a carcajada limpia, felicitándose por la aprobación del dictamen.

Todos ellos habían sido padrinos políticos y fontaneros del trabajo sucio de CiU, PSOE y PP del informe sobre ‘la lengua’, que más que un análisis de la Lengua Valenciana histórica y tradicional, real y objetiva, era un canto, una enfervorizada apología de la lengua catalana.

Durante todo el verano, los más aguerridos del CVC, con el texto que se les puso delante desde Cataluña, elaboraron el borrador de la Ley de la Academia Valenciana de la Lengua, que fue aprobada el 2 de septiembre.

Tampoco tuvieron que trabajar mucho los redactores de la misma, porque era prácticamente el mismo dictamen, por el que sus autores oficiales, por cierto, habían cobrado un pastón.

Es sabido que en el CVC hacen comisiones y dictámenes para todo, hasta para cómo debe llamarse a la paella, si paella o caldero, porque cobran por reuniones, comisiones, informes, gestiones, etc... Ha habido reuniones que no han superado más que unos breves minutos, con tal de justificar el correspondiente cobro.

La primera sorpresa de la Ley es que se denomina de la Academia Valenciana de la Lengua, sin saberse a qué lengua se refiere. Es otra de las traiciones de la Ley, de sus redactores y legisladores que la aprueban al pueblo valenciano. Otra más de las burlas que se ha hecho a los valencianos.

La Ley deja en manos de la Universidad, principalmente, la Academia, pues establece que la mayoría de académicos provendrá de ella. Cualquier Academia de la Lengua del mundo, también la española, está integrada por destacadas personalidades de los distintos ámbitos de la sociedad: artistas, escritores, militares, eclesiásticos, filólogos, médicos, etcétera, porque el lenguaje se nutre de ellos.

Deja en manos de la Universidad, casi en exclusividad, la naturaleza y condición de los académicos, que es como sentenciar de antemano la AVL a ser una mera sucursal del Institut d´Estudis Catalans, pues la Universidad no acepta que el idioma de los valencianos sea el valenciano y defiende como tal el catalán y sus departamentos de filología se llaman de Filología Catalana, y no valenciana, contrariando no sólo una realidad histórica y tradicional, una verdad objetiva y científica, el sentimiento de todo un pueblo que se siente clamorosamente valenciano, sino la letra y el espíritu del Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana, que en el artículo 7 (texto de 1982) habla de idioma valenciano.

Por otra parte, la Ley de la Academia Valenciana de la Lengua establece que serán los dos tercios de las Cortes Valencianas quienes nombrarán a los académicos, dejando en manos del duopolio bipartidista (PP-PSOE) la composición de la institución, a sabiendas de que el PSOE es claramente catalanista y el PP consentidor y cómplice necesario del catalanismo.

 

 

| Contacta | ©2007 elPalleter