González Pons aparece y negocia, en nombre del PP, en todas las reuniones claves de los acuerdos
Poco antes de conocerse el dictamen las agencias de prensa Efe y Europa Press recogían unas declaraciones de Camps en las que, entre otras cosas, decía estar "convencido de que el dictamen sobre la lengua que apruebe hoy la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), no estará "nada alejado de lo que son estrictamente los términos legales, tradicionales y de sentimiento de los valencianos...".
O era una vacuna para lo que iba a venir, o era desconocimiento de la
realidad o era una nueva mentira en todo este proceso.
Cuando se dio a conocer el dictamen el portavoz del Gobierno valenciano,
González Pons manifestó que "el Consell está plenamente
satisfecho por el consenso alcanzado en la AVL. Valoramos muy positivamente
el acuerdo alcanzado y reconocemos el trabajo de los académicos
que han actuado con la responsabilidad que exige el cargo".
Siempre se ha dicho que Esteban Gonzalez Pons, portavoz del Gobierno valenciano, había sido uno de los autores intelectuales del dictamen de la AVL, aparte de haber sido el negociador con Cataluña y con la AVL del contenido final del propio dictamen.
Comenzó a conocerse la trastienda del 'Pacto de Barcelona' y del 'Pacto de Benidorm'.
El diario Levante (13 febrero de 2005) informaba en estos términos: "Gonzalez Pons se reúne con Maragall (PSC), Rigol (CiU) y Bargalló (Esquerra Republicana de Catalunya) para acercar posiciones en torno a la AVL. El portavoz del Ejecutivo, Esteban González Pons, aprovecha el paréntesis navideño para iniciar contactos con representantes de la Acadèmia. El conseller comunica que en breve se reunirá con delegados del Gobierno catalán".
Precisamente, en el domicilio de Rigol en Barcelona se celebra la mañana del sábado 8 de enero la reunión, a la que acuden Pons y el secretario general de Presidencia de Cataluña, Ernest Maragall (hermano de Pasqual Maragall. Rigol, cuando el día 14 (viernes) viaja a Valencia para comer con Pons y el académico Rafael Alemany, ya trae la idea de cambiar el nombre mixto por una invitación a los gobiernos implicados a ponerse de acuerdo. Se propone entonces visitar al jefe del Consell, Francisco Camps, en el Palau de la Generalitat. El encuentro es tenso. El ambiente mejora al final y Camps propone a su portavoz que se reúna con Figueres, Palomero y el propio Alemany. Así sucede la noche del martes 18 de enero en la planta 19 del hotel Madeira Centro de Benidorm. Alemany acude con un texto pergeñado según los comentarios con Rigol y del conseller Pons unos días antes. Se alcanza un principio de acuerdo, bautizado después como el 'dictamen de Benidorm'.
Levante (8 de marzo) abundaba en que: "Camps celebró una
entrevista 'privada' con Pujol en plena crisis de la Academia. La reunión
que se celebró el pasado 12 de enero no se desveló hasta
ayer -7 de marzo-. Gonzalez Pons afirmó que la entrevista no es
que fuese "secreta" sino que fue "privada". Joan
Ignasi Pla reprochó a Camps esta actitud y se preguntó por
qué el presidente valenciano tiene que reunirse a escondidas con
los catalanes". Las Provincias añadía que "la
reunión secreta se produjo poco antes de que estallará en
2004 la última polémica sobre la Academia Valenciana de
la Lengua".
Camps era perfectamente consciente de lo que hacía para contentar
a Convergència i Unió, sin que su partido perdiera su aparente
supuesta valencianía, lo que en algunos sectores políticos
se entiende como una estafa política no exenta de responsabilidad
por haber cedido al catalanismo él y su partido la AVL y la Lengua
Valenciana.