elPalleter

subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link | subglobal1 link
subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link | subglobal2 link
subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link | subglobal3 link
subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link | subglobal4 link
subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link | subglobal5 link
subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link | subglobal6 link
subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link | subglobal7 link
subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link | subglobal8 link

Consuman el atentado contra la Lengua Valenciana e infringen el Estatuto

Capítulo 20

 

Concluimos aquí un resumen telegráfico del culebrón que dio a la luz a la estrafalaria Academia Valenciana de la Lengua, nacida de unas leyes que contrariaban totalmente el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana y que ha dado a luz, a su vez, una normativa, por lo tanto ilegal, además de irreal y ahistórica. Joan Lerma, Ciprià Císcar, Fernando Villalonga, Esteban González Pons, Francisco Camps, Eduardo Zaplana, Joan Ignaci Pla, del PSOE y del PP, todos a las órdenes de Jordi Pujol y CiU, consiguieron que la Lengua Valenciana acabara a los pies de los caballos del catalanismo.

 

 

 

 

La normativa ilegal de una Academia estrafalaria consagra la lengua catalana y deja sin papeles a la valenciana

La Ley de Creación de la Academia Valenciana de la Lengua, dimanante del Dictamen del Consell Valencià de Cultura, admitían la denominación de catalán para la Lengua Valenciana, contrariando no sólo la realidad histórica y el sentimiento del pueblo valenciano, también el propio Estatuto de Autonomía, que la refiere como idioma valenciano.

El Dictamen del CVC, presidido por Santiago Gisolía, no fue otra cosa que una pantomima, un simulacro que quiso aparentar que se resolvía el problema lingüístico, que no era otra cosa que la sentencia de muerte de la lengua valenciana y de la codificación que de ella había hecho la Real Academia de Cultura Valenciana.

El CVC y la AVL lo único que hicieron fue legalizar la denominación de catalana para la Lengua Valenciana genuina, auténtica. Al recurrir como normativa básica a las catalanizadotas Normes de Castelló o del 32, lo que hicieron ambas instituciones fue obviar o hacer caso omiso a otras normas ortográficas existentes, como las de la primera gramática en Lengua Valenciana, hecha por el P. Lluis Fullana, primer catedrático de Lengua Valenciana de la Universidad de Valencia, las Normas Ortográficas de El Puig y las Normas Ortográficas de la Real Academia de Cultura Valenciana.

Hicieron caso omiso a las Normas Valencianistas, las que están hechas de acuerdo a la realidad histórica, tradición y sentimiento del pueblo valenciano, y adoptaron como matriarcas las normas imperiales del Institut d´Estudis Catalans, la del barceloní “apichat”.

A partir de esa ilegalidad y de ese ir contra el Publio Valenciano, la estrafalaria e ilegal Academia Valenciana de la Lengua, surgida de un acuerdo político y no de una realidad cultural, consagró las normas catalanas, que ya el PSOE (Lerma-Císcar) impuso en colegios, institutos, universidades y en la propia Generalidad Valenciana en el año 1983, tras el “Pacto de la Academia” que firmaron los líderes valencianos del PP y el PSOE y que las Cortes Valencianas aprobaron en Alicante el 23 de noviembre de dicho año.

El pueblo valenciano, el verdadero propietario y usuario de la lengua, tuvo que asistir como mero espectador resignado a lo que quisieron de hacer con su idioma autóctono los políticos, quienes se habían cargado en su apresurada agresión hasta los aspectos sociológicos de ella.

Había eliminado por Ley y borrado del mapa hasta la conciencia idiomática que ya los valencianos de la época medieval tenían de su lengua y que los clásicos la habían denominado valenciana -valentinam linguam o romanç valencià- en sus obras, las que convirtieron el XV en el Siglo de Oro de la Literatura Valenciana.

PP y PSOE, a través del Consell Valencià de Cultura y de la Academia Valenciana de la Lengua se han cargado, al menos a nivel oficial, la realidad sociolingüística tradicional del pueblo valenciano.

De ambas instituciones, integrada mayoritariamente por catalanistas, gracias al entreguismo del PP en manos catalanas, no podía salir otra cosa que producciones y conclusiones catalanistas. Lo advirtió en tiempo y forma la Real Academia de Cultura Valenciana al denunciar el hecho y prever lo que iba a pasar, afirmando que no aceptaría nunca sus decisiones, porque quienes las adoptaban no asumían “la naturaleza diferencial” de la lengua Valenciana.

Los escasos miembros del Consell Valencià de Cultura pertenecientes a la Real Academia de Cultura Valencian ya objetaron con sus votos particulares el dictamen que posibilitaría la creación de la AVL.

Y los que entraron como miembros de la Academia Valenciana de la Lengua, lo hicieron siempre a título personal, sin el apoyo corporativo de la Real Academia de Cultura Valenciana. Alguno, como el canónigo Ramón Arnau, estuvo apenas meses en ella, se aprovechó de ella en una alambicada operación oportunista para llegar hasta la AVL y después renunciar a su sillón en la RACV, se quedó con el de la AVL que era donde se cobraba y bien

 

 

 

 

 

| Contacta | ©2007 elPalleter